EL QUE anduvo medio despistado hoy fue el Tony Muñoz de Camargo, el de Radio Fama. Rindió protesta como presidente de la delegación de la Cámara de Radio y TV, y en el discurso le cambió el nombre a Santiago: le dijo “de las Casas” y no “de la Peña”.
La raza luego, luego le gritó… ¡“de la Peña”! Y el radiodifusor dijo: “Sí, por eso… ¡de la Peña!”.
Luego, el secretario de Gobierno dijo: “Mucho gusto, soy Santiago de la Peña”, en tono de broma, pero en política todo se aprovecha.
QUIEN no dejó pasar la oportunidad fue Cruz Pérez Cuéllar; se hizo presente a la invitación y robó cámara, aunque no tanta, porque el evento tuvo como anfitrión de la capirucha a Marco Bonilla. Se dieron, además, cita el alcalde de Camargo y el despistado de Parral, al que apodan “el jardinero”, porque nomás la anda regando y regando…
Hasta los diputados federales que se vieron por ahí le sacaron la vuelta al saludo. ¡Qué gachos!
AL OSO perezoso de Obras Públicas le andan picando las costillas para que informe. Nos comenta la raza que batallan mucho con él, que le pide permiso a una pierna para mover la otra. ¡A ver hasta cuándo!
Otros, buena onda, dicen que habrá que vitaminarlo y que se chute cada mañana un licuado de Red Bull con muchos huevos. ¡Síii! Con yema y varias claras, porque nomás no se pone las pilas.
Su jefe, el alcalde, a cada rato tiene que salir al quite y aventarse la información sobre el avance de obras que tienen… pero además, a Marco Bonilla le encanta el tema y está muy empapado técnicamente sobre las obras de los puentes.
Así que, a ver si el oso deja de invernar… ya viene la primavera.
En la Opinión: Marco Aurelio Guevara y Juan Pablo Macías.







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