Nuestra Opinión: Muchos la sienten segura, pero falta mucho por ver para 2027

por | May 14, 2026 | Opinión

EN LA GRILLA interna de Morena hay quienes ya se sienten demasiado avanzados rumbo a la candidatura al Gobierno de Chihuahua para el próximo año. En algunos equipos incluso celebran como si ya trajeran la nominación “en la bolsa”, pero la realidad dista mucho de eso. Todavía faltan momentos muy intensos de negociación dentro del contexto nacional.

Suele ocurrir que muchos grillos locales creen que las decisiones se toman únicamente por el ánimo político en el estado, cuando en realidad la lógica es completamente distinta. Morena no sólo analiza Chihuahua: están en juego 17 gubernaturas, y cada grupo al interior del movimiento tendrá que sentarse con la dirigencia nacional para revisar cuál es la línea presidencial, quiénes son los gallos y gallinas en cada región, a qué grupo pertenecen, qué peso electoral tienen, qué densidad poblacional representan y cómo encajan dentro de la aritmética política nacional. Así es cuando se grilla en serio.

Después viene el otro filtro: revisar qué tan fuertes son los grupos regionales, qué pecados arrastran sus aspirantes, cuáles son sus fortalezas, debilidades, negativos y capacidad de operación. No es nomás de “enchílame otra”. Y en esas mesas de negociación históricamente se han caído cientos de candidaturas que parecían seguras.

En Chihuahua ya quedó ratificado por Morena nacional que existen dos perfiles claramente posicionados: un gallo y una gallina. Por un lado, Cruz Pérez Cuéllar, impulsado desde un grupo híbrido con fortaleza propia y cercanía con el llamado grupo Coyoacán, ligado políticamente a Ariadna Montiel. Por el otro, Andrea Chávez, identificada con el llamado grupo Tabasco, que muchos consideran debilitado, aunque en realidad todavía conserva peso político nacional.

Cada uno de esos grupos mantiene representación, alianzas y capacidad de presión que necesariamente tendrán que ser consideradas en la negociación final. Porque además, ningún grupo puede quedarse solo con todo el pastel. El reparto de posiciones y espacios es obligado para mantener cohesionada la estructura y garantizar que todos salgan a la batalla electoral. Esto sucede en todos los partidos, aunque se acentúa mucho más cuando se es gobierno, se concentra el poder y el presupuesto… y además sobran aspirantes.

Imagine usted la escena: sentados en la misma mesa la presidenta Claudia Sheinbaum, Ariadna Montiel, los dirigentes del Verde y del PT, así como los coordinadores parlamentarios y operadores nacionales. Ahí comienzan a analizar región por región, fortalezas, riesgos y escenarios. Por eso, quienes creen que ya tienen asegurada la candidatura sólo porque localmente “la raza” los aclama, andan muy perdidos. Todavía faltan muchas piezas por moverse.

Y además apareció un nuevo factor que cambia toda la ecuación: la mano metiche de los güeros y los señalamientos que llegan desde Estados Unidos contra figuras de la clase política por presuntos vínculos con el crimen organizado. Ese tema podría modificar completamente las decisiones rumbo al 2027. No descarte usted que más de uno termine cayendo como mosca en pleno raid político impulsado desde el entorno de Donald Trump.

EL QUE hoy anduvo grillando con periodistas en un conocido restaurante frecuentado por personajes de todos los colores —desde fifís hasta chairos y fofós— fue el “Cuco” Ochoa, el llamado hijo político del canciller Marcelo Ebrard. Tras dejar la Secretaría de Economía, ahora busca convertirse en el gallo de Morena para la alcaldía de Chihuahua, disputándole el espacio a Brenda Ríos, quien hasta hoy sigue siendo la figura más posicionada.

Y ya sabe usted cómo son estos tiempos: estamos apenas en el arranque de la pre de la pre campaña, donde todos ahora sí son amigos, todos sonríen, todos abrazan, todos pelan la mazorca aunque por dentro anden hechos pedazos. Cosas de la grilla.

Y MIENTRAS tanto, Claudia Sheinbaum le pagó con la misma moneda al Gobierno de Estados Unidos al revelar que México también ha realizado al menos 36 solicitudes de detención urgente que no han sido atendidas. En pocas palabras: “a puñaladas iguales, llorar es cobardía”.

Esto ocurre en medio de la polémica por la presunta falta de acción contra funcionarios de Sinaloa, entre ellos Rubén Rocha. Sheinbaum respondió señalando que la relación también tiene pendientes del otro lado de la frontera y recordó que México ha solicitado extradiciones y detenciones que no han recibido respuesta favorable.

La presidenta además dejó claro que, mientras no existan pruebas formales entregadas por las autoridades estadounidenses, México no procederá. Es decir, no aceptará una detención provisional únicamente con base en solicitudes urgentes, aun cuando el tratado de extradición contemple arrestos preventivos en casos considerados prioritarios antes de la entrega total de pruebas.

Así que el choque político y diplomático sigue escalando… y apenas vamos empezando.

Juan Pablo Macias

Conductor y Reportero en Nuestras Noticias.