LA GRILLA para “linchar” a la gobernadora Maru Campos en el Senado simplemente se deshizo.
Aunque el presidente de la comisión, Óscar Cantón Zetina, aseguró que la reunión no tenía la intención de condenar ni enjuiciar a la mandataria, en el ambiente político se daba por hecho que sería una especie de trampa: un escenario propicio para que Javier Corral y otros senadores aprovecharan para golpear políticamente.
Pero ese frente, al menos por ahora, se desinfló.
Mientras tanto, en el Poder Ejecutivo federal no están conformes solo con la renuncia del fiscal estatal. La presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que la Fiscalía General de la República ya abrió una investigación formal sobre el caso de los agentes extranjeros en Chihuahua… y lanzó un mensaje directo: la salida de César Jáuregui no detiene el proceso.
Órale.
Por su parte, Omar García Harfuch reveló que, durante la reunión con la gobernadora, ella aseguró que desconocía la operación de agentes estadounidenses en territorio estatal. Un punto que, lejos de cerrar el caso, sigue generando más preguntas.
Maru Campos ha reiterado que su actuación se ha conducido bajo principios de legalidad, transparencia y responsabilidad. Sin embargo, todo indica que desde el ámbito federal no buscan solo explicaciones políticas, sino posibles consecuencias legales.
Y ahí es donde el escenario se complica.
Porque más allá del ruido mediático, la investigación de la FGR abre la puerta a responsabilidades concretas. Y en ese contexto, la situación jurídica de Jáuregui podría verse comprometida en el futuro.
MIENTRAS TANTO, el ajedrez político en Chihuahua ya empezó a moverse.
Perfiles que se veían firmes como precandidatos podrían dejar de estarlo. Equipos que parecían amarrados hoy entran en zona de incertidumbre. Y los próximos días serán clave.
En los “war room” del PAN —tanto en el gobierno estatal como en el municipal— la prioridad es clara: reordenar la estrategia y salir lo menos golpeados posible.
Para el PAN, y para buena parte de la estructura de gobierno, es momento de cerrar filas, alinear criterios y actuar con precisión quirúrgica. El margen de error es mínimo.
La lectura es evidente: la embestida ya comenzó… y todavía no muestra toda su fuerza.
Así que vienen días de cabeza fría, unidad total y decisiones bien calculadas para enfrentar el golpe.
Porque esto… apenas empieza.





