NO SE sabe hasta dónde en Morena atenderán el llamado del coordinador de los diputados federales morenistas, Ricardo Monreal, quien pidió prudencia ante el clima político que rodea los anuncios de juicio político contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Monreal advirtió que las movilizaciones convocadas en medio de este contexto preelectoral podrían derivar en escenarios de confrontación y violencia que no le sirven a nadie. Sin embargo, queda la duda de si dentro de Morena realmente escucharán el llamado o simplemente lo ignorarán y seguirán adelante con la movilización, como prácticamente todo indica que ocurrirá. Al final, la única que podría ponerle freno a la escalada sería la propia presidenta Claudia Sheinbaum.
QUIEN presentó su renuncia fue Guillermo Zuany a la Fiscalía de Operaciones Estratégicas. Anteriormente también se desempeñó como director de la Agencia Estatal de Investigación, corporación que encabezaba Pedro Ramón Oseguera hasta el accidente en el que falleció junto con su escolta y los dos agentes estadounidenses, presuntamente vinculados a la CIA.
Zuany conoce a detalle todo el entramado de este caso; le tocó operar directamente buena parte de las investigaciones y movimientos alrededor del tema. No obstante, la instrucción de la gobernadora fue clara: que la propia Fiscalía investigue los hechos y que caiga quien tenga que caer.
Ahora faltará ver qué ocurre realmente y, sobre todo, quién terminará pagando políticamente —o incluso legalmente— por estos acontecimientos.
MIENTRAS tanto, este mismo día la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no existieron denuncias ni pruebas de fraude o intervención del crimen organizado en la elección de 2021 en Sinaloa, cuando resultó electo Rubén Rocha Moya.
Sin embargo, sobre ese tema, PAN, PRI y PRD llevaron desde aquel año denuncias y señalamientos ante la Organización de los Estados Americanos, luego de que en México las acusaciones fueran desechadas junto con las pruebas que pretendían presentar.
Todo esto ocurre además en medio de las versiones surgidas desde Estados Unidos, donde —según diversos señalamientos políticos y mediáticos— en la Corte del Sur de Nueva York se mencionaría al propio Rubén Rocha, al senador morenista Enrique Inzunza y a otros exfuncionarios por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Y por si faltara más leña al fuego, ayer mismo el director de la Drug Enforcement Administration declaró que el caso de Sinaloa y Rubén Rocha sería apenas el inicio de lo que viene.
¡Así de caliente está ya la grilla nacional!





