El exgobernador César Duarte regresó a prisión tras ser detenido este lunes en Chihuahua y trasladado al Penal del Altiplano, donde enfrentará una nueva acusación federal por operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Su reinternamiento ocurre después de más de un año y medio en libertad condicional en la capital del estado.
De acuerdo con información federal, la llegada de Ernestina Godoy como nueva titular de la Fiscalía General de la República (FGR) fue determinante para destrabar el expediente contra el exmandatario.
La fiscal retomó la gestión pendiente con el Gobierno de Estados Unidos para obtener la autorización necesaria, luego de que Duarte fuera extraditado en 2022 bajo cargos distintos.
Fuentes federales confirmaron que la autorización llegó la semana pasada al despacho de Godoy, quien instruyó de inmediato la ejecución de la orden emitida desde mayo de 2024 por un juez federal en Almoloya.
Duarte, de 62 años, deja atrás los beneficios procesales que obtuvo en Chihuahua, donde enfrentaba acusaciones del fuero estatal en libertad condicional.
El político priista es señalado por el presunto desvío de más de 6 mil millones de pesos del erario estatal entre 2010 y 2016. Figura también en investigaciones vinculadas a la Operación Safiro, un esquema de triangulación de recursos públicos para campañas electorales federales, y en la llamada Nómina Secreta, que señala pagos de sobornos a actores políticos y públicos en Chihuahua.
El Gobierno federal había advertido en distintas ocasiones sobre el trato preferencial que Duarte recibía en el ámbito estatal. Su captura y traslado al Altiplano marcan un giro en el proceso federal que ahora avanza bajo la conducción de Ernestina Godoy.






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