La noche de este día, una intensa humareda que salía de la Pastelería Los Cedros, ubicada sobre la calle Morelos, casi esquina con Ocampo, generó momentos de confusión entre transeúntes y automovilistas que circulaban por esta concurrida zona del centro de la ciudad.
A simple vista, el humo hacía pensar en un posible incendio, al grado de llamar la atención de quienes se encontraban detenidos en el tráfico o caminaban por el sector. Sin embargo, conforme las personas se acercaban al lugar, el susto fue disipándose… y el olfato terminó por dar la versión oficial.
Lejos de olor a material quemado o a emergencia mayor, el ambiente estaba impregnado de un claro aroma a pastel pasado de horno, lo que llevó a la conclusión generalizada de que el único afectado fue algún postre que se distrajo de más en la horneada.
“Se quemó el pastel, no la pastelería”, comentaban con humor algunos curiosos, mientras la humareda seguía saliendo del local y el tránsito avanzaba lentamente por la calle Morelos.
No se reportó la intervención de cuerpos de emergencia ni daños al establecimiento. El episodio quedó como una anécdota nocturna, donde por unos minutos el centro de Chihuahua olió más a cumpleaños frustrado que a incendio.










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