El secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada Muñoz, señaló que la severa sequía que afecta a la cuenca del Río Bravo debe ser un factor determinante para evaluar el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944 entre México y Estados Unidos.
El funcionario indicó que tanto el Gobierno del Estado como el Consejo de Cuenca acudieron a la Federación, pues existe la necesidad de reconocer formalmente estas condiciones, mismas que están previstas en el propio tratado mediante mecanismos de compensación por quinquenios.
Además, explicó que los bajos escurrimientos afectan en ambos lados de la frontera, lo que obliga a analizar el acuerdo con base en criterios técnicos y los volúmenes reales disponibles, no solo en cifras administrativas.
La dependencia brindará asesoría a los productores sobre la nueva Ley de Aguas ante este complejo panorama.
Finalmente, dijo que regiones como Ojinaga y Ciudad Juárez enfrentan una situación crítica, con presas como El Elefante en niveles muy bajos, y estimó que para el próximo ciclo agrícola solo se contará con alrededor del 30% del agua habitual.






0 comentarios