El Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) presentó su informe “Las infancias que no vemos”. Y congraves violaciones de derechos humanos están moldeando a niñas, niños y adolescentes en Chihuahua, un documento que pone sobre la mesa una realidad frecuentemente ignorada: la niñez también es víctima directa de la violencia estructural que atraviesa el estado.
Desplazamiento forzado; casi la mitad son menores de edad en la entidad. Según datos obtenidos vía transparencia de la fiscalía general del Estado, desde 2020 más de 2 mil niñas, niños y adolescentes denuncian anualmente delitos sexuales en Chihuahua.
El informe señala que quienes nacieron a partir de 2009 han crecido toda su vida en un contexto marcado por inseguridad, impunidad, militarización y múltiples formas de violencia, advierten que detrás de estas cifras hay decenas de miles de niñas, niños y adolescentes creciendo en hogares marcados por agresiones, precariedad económica, miedo y conflicto constante.
El documento destaca que muchas infancias desarrollan ansiedad, depresión, problemas escolares, estrés permanente e incluso normalización de patrones violentos al crecer en estos entornos. Más de 2 mil niñas y niños denuncian violencia sexual cada año.





