El presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, Alvaro Bustillos, confirmó que se detectó el primer caso de gusano barrenador del nuevo mundo (NWS, por sus siglas en inglés) en el sur de Texas, en una zona colindante con la frontera con México.
La situación, calificada como previsible dada la cercanía geográfica, pone en alerta en Chihuahua, dado que nuestro estado concentra una parte significativa del ganado bovino que se comercializa con Estados Unidos.
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, informó esta semana que el gobierno federal trabaja en estrecha coordinación con autoridades estatales de Texas para contener y erradicar la plaga.
Entre las acciones previstas se contempla una regionalización en la movilización del ganado dentro de Texas y el incremento en la producción de moscas estériles —principal herramienta biológica para combatir la plaga—, con una nueva planta que ya inició pruebas de operación.
En ese contexto, Alvaro Bustillos criticó los recortes presupuestales al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), instancia federal encargada de la vigilancia fitozoosanitaria en México.
El dirigente advirtió que la falta de recursos para esta agencia pone en riesgo la capacidad de respuesta de nuestro país ante emergencias sanitarias como la actual, y debilita la credibilidad de México como socio comercial confiable frente a las exigencias del T-MEC.





