Ciudad Gótica…eres tù?…en Chihuahua?

Mar 13, 2026 | Opinión

En política hay momentos en los que la ciudad empieza a parecer más un cómic que una administración pública. No porque aparezcan murciélagos en los edificios del centro ni porque alguien vaya a saltar desde la torre legislativa con capa negra, sino porque los personajes empiezan a salir de las sombras. Y en Chihuahua capital, a poco más de un año de la elección por la alcaldía, los aspirantes ya comenzaron a asomarse entre la oscuridad y el vapor saliendo de las alcantarillas.

La diferencia es que aquí no hay guionista. Solo encuestas, cálculo político y un electorado que, aunque suele ser franco en sus decisiones, también arrastra tradiciones partidistas pero con reservas y observando las apariencias, por que nadie quiere un gobernarte que use los calzoncillos por encima del pantalon.

Los nombres empiezan a circular dentro de los partidos. En el oficialismo estatal se mencionan perfiles con experiencia administrativa y también personajes con trayectoria en gestión pública.

Del otro lado del tablero también aparecen figuras que ya conocen la ciudad desde el poder municipal o legislativo o perfiles que han construido presencia política desde el discurso opositor, ahora si que; como si fueran los villanos del comic

 Pero si uno observa la escena con un poco de imaginación el panorama recuerda a esa galería de personajes que habitan en ciudad Gotica

.Está el guardián del orden, El comisionado Gordon que promete mantener la estabilidad institucional. El perfil técnico, el que presume experiencia administrativa y habla en términos de gestión, presupuesto y gobernanza. El que los resultados hablan por  sí solos pero que desgraciadamente sabe cómo están realmente las cosas y a veces tiene que ceder ante los villanos para poder tomar accion en los momentos pertinentes.

También aparece el estratega, el que cree tener todas las respuestas y que la política se gana resolviendo acertijos de encuestas y estadísticas, como si fuera una versión electoral del Acertijo, para el todo es perspicacia y no corazonada. El que quiere ganar desde la razón pero no desde la empatía, eso sí; se mantiene escondido porque siente que hacer política pública es perder el tiempo. Mejor sigan viviendo desde el misterio.

Nunca falta el operador clásico, el que conoce cada pasillo del poder, cada grupo político y cada negociación posible. El personaje podría recordarnos al Pingüino: más interesado en el equilibrio del sistema que en los discursos, hacer política con la intención de tener a todos contentos pero mas a el, nunca da pisada sin huarache…”Todos vamos a gobernar…pero primero yo a ustedes”

También surge el Agente del Caos, el que llega con narrativa de ruptura, prometiendo que todo lo anterior estaba mal y que él viene a cambiar las reglas del juego. El político que agita la conversación pública con la misma energía caótica que el Joker, aunque en política el caos suele durar lo que dura la campaña. Un tipo con estrategia rápida y resultados radicales, el problema es que no tiene consistencia, asi como aparece, desaparece…no tiene la capacidad para sostener un liderazgo a largo plazo.

Y que decir de la que no es exactamente villana ni completamente heroína. A veces coopera con el sistema, otras veces lo desafía. Se mueve con independencia, con narrativa propia y con cierta capacidad para sorprender cuando nadie lo espera. En política local, ese tipo de figura suele aparecer como el perfil mediático, la candidata que apuesta más por el vínculo con la gente que por la maquinaria partidista tradicional, pero siempre con el miedo de que no sabes que es lo que quiere y que va hacer, una femme fatale…Gatubela.

Y en toda Ciudad Gótica siempre hay un personaje más: el frío. Ese político que no levanta la voz, que no busca reflectores y que parece moverse con la paciencia de quien sabe que las elecciones no se ganan con discursos encendidos sino con cálculo. El Señor Frio: distante, técnico, aparentemente insensible al ruido político, pero con una estrategia congelada esperando el momento correcto para activarse. Porque en política, como en el hielo, no siempre gana el que hace más ruido… sino el que sabe esperar.

Y claro, nunca falta quien intenta proyectarse como el salvador de la ciudad. El candidato que cree que puede ponerse la capa y resolver los problemas estructurales con liderazgo personal. Una especie de Batman versión electoral, convencido de que la ciudad necesita un héroe. Pero créame que ese a veces no es conveniente, no sabe decidir entre la moral, el bienestar o la justicia…por que el es Venganza.

Pero Chihuahua no es un cómic.


Aquí las elecciones no se deciden por épica ni por espectáculo. Se deciden por algo mucho más terrenal: estructura, voto duro, operación territorial y la eterna búsqueda del ciudadano por estar “menos peor” que antes.


No buscamos mesías. buscamos administradores de crisis.


Por eso, más allá de quién levante la mano primero o quién aparezca mejor en la encuesta de la semana, la verdadera batalla apenas comienza dentro de los propios partidos. Las internas, los acuerdos, los vetos silenciosos y las negociaciones que nunca salen en la foto.


Porque antes de enfrentar al electorado, cada aspirante tendrá que sobrevivir a su propio partido.Así funciona la política local: primero la guerra en casa, después la campaña en la calle.


Y mientras tanto, la ciudad observa. Como en Ciudad Gótica, los personajes ya están en escena.


Aprenda a escucharlos y no a oirlos y estos perfiles de los que hablo le harán resonancia con la realidad , no perdamos excelentes servidores públicos para ganar pésimos gobernantes.

Julio Rodriguez

Nacido bajo el signo de Tauro, Mercadólogo de profesión con más 15 años en el área de publicidad, comunicación y producción audiovisual. Asegura que las pizzas están sobrevaloradas y piensa que la gente ausente causa una mejor impresión.

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