El vocero de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, Jorge Armendáriz, explicó que el despliegue de elementos antimotines en el Congreso del Estado se debió a una solicitud del propio poder legislativo, ante la posibilidad de desmanes durante la llegada de manifestantes.
De acuerdo con el funcionario, se trató de un servicio preventivo, no de una acción represiva, y que los policías no han intervenido contra la población.
Por otra parte, Armendáriz señaló que los antimotines están ahí únicamente para contener el avance de la multitud en caso de ser necesario, y que hasta el momento no se han registrado disturbios ni altercados que hayan requerido su intervención.





